enfermeria.

jueves, 30 de marzo de 2017

Valoración Geriatrica: La Historia Clínica

Es importante hacer una valoración global del anciano para ver con esa actitud su situación clínica, funcional, mental y social, a la hora de descubrir problemas que quizá nos hayan pasado desapercibidos, para poder mejorar su estado funcional y su calidad de vida, conocer su entorno familiar, que nos lleve a evitar en un futuro la dependencia de este paciente, disminuir el número de ingresos hospitalarios y poder establecer un tratamiento adecuado.


Para una valoración clínica es importante una buena anamnesis, que deberemos realizar con preguntas cortas, frecuentes y concretas, incluiremos los planes de cuidados de enfermería anteriores si los tiene, las 14 necesidades de Virginia Henderson, y sobre todo una historia farmacológica completa, ya que los fármacos utilizados habitualmente por los ancianos como los diuréticos, los antihipertensivos, los antidepresivos, digital, neurológicos y sedantes, son los que mayor potencial yatrogénico tienen. Evaluaremos su estado nutricional mediante el Mini Nutricional Assesment (MNA) dándole una gran importancia a la estratificación.



Una vez realizada la anamnesis, realizaremos una exploración física con toma de constantes, estado de la piel, valoración de cabeza y cuello, patrón respiratorio, masas abdominales, función motora, vascular, musculo-esquelética y a ser posible analítica completa. En las mujeres incluiremos exploración de mamas y tendremos en cuenta que todo sangrado postmenopáusico se considera patológico.



En nuestro trabajo diario vamos a tener que realizar muchas veces las escalas de valoración funcional, donde diferenciaremos las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD) y las Actividades Instrumentales de la Vida Diaria (AIVD). Entre las ABVD incluiremos alimentación, vestido, aseo, movilización, etc, y entre las AIVD lo que valoramos sobre todo es si el paciente es capaz de ir solo a comprar, prepararse la comida, usar el teléfono, controlar su medicación, etc.



Para valorar estas actividades utilizaremos las siguientes escalas:




ESCALAS Y CRITERIOS DIAGNOSTICOS


1. Escalas de valoración mental:
  • Cuestionario portátil del estado mental de Pfeiffer.
  • Minimental Test de Folstein.
  • Criterios DSM IV para el diagnóstico de demencia.
  • Store Isquémico de Hachinsky.
  • Criterios para el diagnóstico clínico de enfermedad de Alzheimer.
  • (NINCDS-ADRDA WORK GROUP)
2. Escalas de valoración del estado afectivo:
  • Clasificación DSM IV de los trastornos depresivos.
  • Escala geriátrica de depresión – GDS de Yesavage.
  • Escala de Cornell (Screening de depresión de pacientes dementes)
3. Escalas de evaluación funcional:
  • Actividades de la vida diaria.
  • Básica: índice de Katz.
  • Índice de Barthel
4. Escalas de valoración social:
  • Escala de OARS
  • Test de sobrecarga de cuidador de larit. 
5. Clasificación de ancianos. Criterios
  • Criterios diagnósticos de DSM IV para delirio agudo.
  • Test de Termine. Detección de riesgo nutricional.
  • Escala de Norton. Detección de riesgo de úlceras por presión.
  • Escala de marcha y equilibrio de Tineiti.
  • Escala de riesgo de caídas Downton J.H.

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