enfermeria.

martes, 25 de abril de 2017

Nutrición Parenteral

Definición:
La Nutrición Parenteral (NP) es la técnica de alimetación que consiste en la infusión de una mezcla de nutrientes por vía intravenosa en pacientes que son incapaces de alcanzar los requerimientos nutricionales por vía oral o enteral, o en los cuales no se puede utilizar con seguridad el tracto gastrointestinal.

Puede administrarse por vía central o periférica:
- Nutrición Parenteral Central (NPC): Es la forma de administración más frecuente, ya que permite aportar todos los nutrientes que el paciente necesita. Se administra por vía central cuando la osmolaridad es superior a 700-800 mOsm/l.

- Nutrición Parenteral Periférica (NPP): Es la que se administra por una vía periférica, cuando la osmolaridad es menor de 700-800 mOsm/l. No se deben administrar por esta vía NP de osmolaridad mayor a 800 mOsm/l
- Nutrición Parenteral Intermitente o Cíclica: se administra durante 12 a 16 horas por día, normalmente durante la noche. Esto permite que el paciente se encuentre libre de dispositivos de infusión durante el día. Los pacientes pueden recibir infusión cíclica una vez que se hayan estabilizado luego de un programa de infusión de 24 horas.
- Nutrición Parenteral Continua: se administra durante 24 horas

Planteamiento práctico de la nutrición parenteral:

El plan de actuación nutricional se basa en el conocimiento de la situación específica de cada paciente, valorando su estado de nutrición, tipo de tum
o r, respuesta previsible al tratamiento y su capacidad y predisposición para afrontar la situación.
La intervención nutricional puede ser:
– Preventiva: Se aplicará tras el diagnóstico cuando el paciente presenta un buen estado de nutrición. En este aspecto son los consejos dietéticos, orientados a mejorar la calidad de los aportes, los que pueden ayudar a mantener
el mayor tiempo posible una buena situación nutricional. En ningún caso está indicada la NP.
– Coadyuvante o de mantenimiento: Cuando el estado nutricional del paciente comienza a deteriorarse y deba someterse a tratamientos agresivo, está indicado el soporte nutricional para a f rontar con mayor garantía de éxito la terapia antitumoral. Siempre que sea posible se intentará un incremento de los aportes por vía oral, reforzada con suplementos. Cuando esto no
sea posible, se re c u rrirá a la nutrición enteral o p a renteral. Es en este grupo donde se encuentran las indicaciones más frecuentes de la NP.
– Paliativo: El tratamiento de los pacientes en fase terminal se orientará a aliviar en lo posible su sufrimiento tanto físico como moral.
Los problemas que presentan son múltiples y la actuación debe ser valorada individualmente, flexibilizando al máximo los horarios y apetencias específicas. A ser posible, la atención se llevará a cabo en el domicilio del paciente y la utilización de técnicas de nutrición artificial debe evaluarse cuidadosamente, valorando su repercusión sobre la calidad de vida del paciente

  1. Sentar la indicación de la Nutrición Parenteral
  2. Plantear la ruta de administración más adecuada y obtener una vía de acceso con plenas garantías
  3. Cálculo de los requerimientos del paciente
  4. Elección de los preparados para cubrir dichos requerimientos
  5. Preparación de la mezcla nutriente (Servicio de Farmacia)
  6. Dictar claramente órdenes para el inicio y ritmo de la perfusión
  7. Practicar los controles necesarios
  8. Reevaluación periódica de la efectividad de la NP
  9. Atención a signos de alarma que indican aparición de complicaciones. Tratar dichas complicaciones
  10. Inicio progresivo de la nutrición enteral u oral y retirada de la NP


Indicaciones de la nutrición parenteral
 en el adulto

Indicación
Absorción insuficiente
Cirugía mayor de aparato digestivo

Resección intestinal masiva

Enfermedad inflamatoria intestinal descompensada

Enteritis por radiación

Diarrea grave

Vómitos intratables

Íleo intestinal

Obstrucción intestinal completa

insuficiencia renal en diálisis ( toleran mal los suplementos enterales)
Necesidad de reposo intestinal
Cirugía mayor de aparato digestivo

Resección intestinal masiva ( pos operatorio)

Enfermedad inflamatoria intestinal descompensada

Íleo intestinal

Pancreatitis aguda grave

Fístulas digestivas altas

Obstrucción intestinal completa

Hemorragia digestiva alta
Aumento de necesidades calóricas
Pancreatitis aguda grave

Pacientes críticos
Hipercatabolismo
Grandes quemados

Politraumatismos

Gran cirugía

Trasplante de órganos (hígado, médula ósea, intestino)

Caquexia cardíaca
Fallo visceral
Insuficiencia hepática o renal aguda
Cáncer
Mucositis grave



Desventajas de la Nutrición Parenteral:

• Intestinales:
- la NP a largo plazo produce una atrofia de la mucosa intestinal. Ello se debe a que disminuye la actividad enzimàtica de los enterocítos, situación que es reversible con la alimentación enteral.
- modificaciones de la flora intestinal; la ausencia de nutrientes en el intestino alteran la flora bacteriana intestinal.

- Altera la permeabilidad de la barrera intestinal, induciendo la translocación bacteriana (paso de bacterias desde la luz intestinal a otros sectores orgánicos).
- Presumiblemente facilita la frecuencia de septicemia como resultado de la TB.
• Inmunológica:
- disminuye los niveles de IgA, alterando el estado inmunológico.
• Económicas:
- costes directos muy elevados, tanto por el valor mometario de la dieta parenteral, como por los costes debidos a su preparación y administración.

Complicaciones de la Nutrición Perenteral:

Son muchas las complicaciones que se vinculan con la nutrición parenteral, y pueden ser mecánicas, trombóticas, infecciosas y metabólicas; las más importantes se comentan a continuación.

1. Mecánicas
Por lo general se derivan de la cateterización venosa; la más frecuente es la punción arterial, que puede ser sumamente grave cuando hay diátesis hemorragípara. En las punciones subclavias se puede generar neumotórax, que requiere toracotomía con sello de agua para su drenaje.
Otras complicaciones menos comunes son: hematomas, punción del conducto torácico, enfisema subcutáneo, embolias aéreas y embolias pulmonares; también es posible lesionar el plexo braquial o el simpático cervical, lo que provoca síndrome de Horner.

2. Trombóticas
Son muy frecuentes si se usan técnicas radiológicas.
El mecanismo es fundamentalmente de tipo irritativo y tiene relación con el catéter utilizado, la duración del procedimiento, el lugar de punción o la composición de la mezcla. No se ha demostrado la eficacia de la heparina en la mezcla de nutrientes.

3. Infecciosas
Son frecuentes y pueden deberse a la contaminación de la zona de entrada del catéter o de las soluciones administradas, así como a los cambios de líneas. Los gérmenes más comunes son: S. aureus, S. epidermidis, S. fecalis, E. coli y los hongos.

Complicaciones de la NP, actitud a seguir


Complicaciones
Causa
Actuación
MECÁNICAS
Neumotórax
Incorrecta inserción del catéter
Técnica correcta
Hemotórax

Comprobación Rx
Hematoma


Punción arterial


Fístula arteriovenosa


Embolia gaseosa


Malposición catéter


Perforación cardiaca


Punción plexos nerviosos


Trombosis venosa
Uso prolongado catéter
Adecuado cuidado de la vía
Síndrome cava superior

Heparinización
Embolia pulmonar


Dislocación catéter


Extravasación fluido NP


Flebitis


Oclusión catéter


SÉPTICAS
Sepsis por catéter
Contaminación mezcla Inadecuado cuidado vía Infección a distancia
Preparación estéril Adecuado manejo vía Asepsia estricta
METABÓLICAS
Alt. hidroelectrolíticas
Excesivo o escaso aporte
Adecuar aportes
Alt. vitamínicas


Alt. oligoelementos


Hiperglucemia
Excesivo aporte
Adecuar velocidad

Sepsis, corticoides, estrés
Insulina
Hipoglucemia
Interrupcion brusca aporte
Glucosa i.v.

Exceso de insulina

Azotemia
Excesivo aporte nitrógeno
Adecuar aporte

Deshidratación
Control función renal
Acidosis metabólica
Pérdida bases en orina
Aumentar aporte acetato

Inadecuado aporte de bases
No sales clorhidrato

Aporte de sales clorhidrato

Insuficiencia cardiaca
Exceso aporte fluidos
Adecuar velocidad aporte
Edema pulmonar



4. Metabólicas:
Hiperglucemia
La intolerancia a la glucosa ocurre más en la nutrición parenteral. Puede minimizarse proporcionando menos calorías no proteicas en forma de glucosa y más en forma de lípidos. La hiperglucemia persistente requiere la adición de insulina a las soluciones de nutrición parenteral total. La insulina se adhiere al equipo de infusión intravenosa aproximadamente en 20 a 30%,
dependiendo de la que se haya añadido. Para evitar esto, se ha agregado albúmina, pero es una medida costosa y poco confiable.

Esteatosis hepática
Cuando las calorías de la glucosa superan las necesidades diarias se produce lipogénesis, que puede ocasionar la infiltración grasa del hígado y la elevación de las transaminasas hepáticas.

Hipercapnia
El exceso de hidratos de carbono promueve la retención de CO2 en pacientes con insuficiencia respiratoria. Aunque esta retención se ha atribuido al alto cociente respiratorio vinculado con el metabolismo de los hidratos de carbono, puede ser un reflejo de la sobrealimentación.
Deficiencia de ácidos grasos esenciales Ocurre cuando no se aportan regularmente emulsiones lipídicas. Las manifestaciones bioquímicas se observan a los 10 días de nutrición parenteral sin lípidos, y las clínicas a las tres semanas. Se producen trastornos de la inmunidad y problemas de cicatrización, caída del pelo y alteraciones en la piel.

5. Síndrome de sobrealimentación
Afecta a 0.8%26,27 de los pacientes adultos hospitalizados.
Los factores de riesgo son: desnutrición prolongada, pérdidas gastrointestinales (vómitos, diarrea, succión nasogástrica), abuso crónico de alcohol, cirugía abdominal y cáncer metastásico.
La infusión de dextrosa estimula la secreción de insulina, que es responsable de la transferencia intracelular de fósforo y potasio, y provoca alteraciones electrolíticas por su pérdida.29 En los pacientes en riesgo, la nutrición parenteral debe incrementarse gradualmente para alcanzar la meta de requerimiento de calorías en tres a cinco
días. Es muy importante identificar a los pacientes que puedan sufrir síndrome de realimentación, por lo cual se debe proceder con cautela, y corregir y completar los electrólitos y las deficiencias de vitaminas.
La hipofosfatemia y la insuficiencia cardiaca requieren especial consideración.

Hipofosfatemia
Es potencialmente la complicación más grave del soporte nutricional agresivo, especialmente con la modalidad parenteral. Puesto que las tasas de oxidación de la glucosa durante el ayuno son bajas, las necesidades de fosfato para la glucólisis y la producción de ATP también son relativamente bajas. Cuando se infunden
cantidades considerables de glucosa, la demanda de fosfato se incrementa y puede exceder la capacidad de movilización del fosfato procedente del hueso.
Cuando las concentraciones descienden por debajo de 1.0 mg/dL, se eleva el riesgo de sufrir efectos clínicos adversos, como debilidad, parálisis muscular, caída del gasto cardiaco, insuficiencia respiratoria, descenso de la capacidad bactericida e incluso la muerte.

Insuficiencia cardiaca
Es posible que el corazón del paciente desnutrido de forma crónica no soporte las consecuencias derivadas de la renutrición agresiva: incremento de la tasa metabólica y del consumo de O2 , expansión del volumen plasmático y elevación de la presión arterial.

Materiales y Equipos:
  • Catéter en vía venosa central
  • Bolsa de NP correspondiente al paciente.
  • Gasas estériles 5 Unidades.
  • Guantes.
  • Macarilla
  • Bomba de infusión.
  • Soporte para bomba de infusión
  • Sistema de infusión.
  • Etiquetas identificativas de color azul.
  • Antiséptico Clorhexidina alcohólica al 2% o alcohol de 70º.
  • Esparadrapo
  • Bolsa para material desechable
Procedimiento y Técnica de la nutrición parenteral:

  • Comprobar antes de la administración, mediante etiqueta que la bolsa corresponde al paciente, la nutrición parenteral es la indicada, la hora y la vía de administración son los establecidos en la prescripción médica.
  • Informar al paciente del procedimiento. Solicitar su colaboración si procede.
  • Preservar intimidad (hacer uso del estor separador si comparte habitación).
  • Evitar corrientes de aire en la habitación y la presencia de  personas que no participen en la técnica.
  • Colocar al  paciente en decúbito supino,  si es posib desprovista de ropa y le.  Con la zona de catéter adecuada higiene de la zona.
  • Tener en consieracion las dos tecnicas de nutrición parenteral: para inciar la NP y para cambiar la NP

A. Para iniciar la NP:
  • Antes de iniciar la NP realizar control radiológico del catéter para confirmar su situación en vena cava, manteniendo la vía con la perfusión de un suero.
  • Iniciar perfusión de la NP una vez confirmada situación de catéter.
  • Previo al inicio, 30- 60 minutos antes de iniciar la NP, sacar la nutribolsa de la nevera conservada a 4ºC, dejarla a temperatura ambiente, alejada de toda fuente de calor (calefacción, luz solar, etc.) sobre una superficie limpia, manteniendo la bolsa protectora.
  • Realizar lavado de manos convencional según protocolo, el personal que interviene en el proceso
  • Identificar Nutribolsa (nombre del paciente, nº historia, fecha de preparación y administración).
  • Comprobar que el volumen y la composición se corresponde con la petición médica.
  • Observar que: (a). La mezcla no presenta niveles con distinta coloración, ni partículas flotantes (b). La bolsa está integra, tiene la nutrilinea incorporada , las conexiones están aisladas y la válvula cerrada
  • Ante cualquier anomalía NO PERFUNDIR; póngase en contacto con el Servicio de Farmacia.
  • Colocar la mascarilla según técnica (cubriendo correctamente boca y nariz), tanto quien realiza la técnica como el paciente y demás personal presente.
  • Realizar lavado de manos quirúrgico según protocolo según protocolo quien realiza la técnica.
  • Vestir bata.
  • Extender paño estéril.
  • Retirar cuidadosamente la bolsa protectora (bolsa exterior) de la nutribolsa a infundir, colgarla del soporte dejando el extremo de la nutrilínea, con la caja protectora, sobre paño estéril (Evitar que se desplace fuera del mismo).
  • Purgar la nutrilínea, lentamente para evitar que se formen burbujas.
  • Colocar sobre un lado del paño estéril las gasas estériles.
  • Aplicar sobre ellas el antiséptico definido según protocolo del hospital. (clorhexidina alcohólica al 2%).
  • Retirar la protección del catéter-equipo de infusión manteniendo las normas de asepsia y dejarlo sobre el paño estéril
  • Calzarse los guantes estériles según técnica.
  • Limpiar la conexión catéter-equipo de infusión con 3 gasas impregnadas en antiséptico, pasando una de cada vez y dejando actuar el antiséptico el tiempo definido para el mismo.
  • Conectar el sistema de infusión a la bolsa de NP.
  • Colgar la bolsa de NP y purgar el sistema de infusión.
  • La persona auxiliar pinzará el catéter sin tocar campo estéril. Si el paciente puede colaborar; le indicaremos que mantenga una inspiración profunda mientras desconectamos equipo de infusión del catéter y conectamos la nutrilinea.
  • La persona auxiliar despinzará el catéter y abrirá ligeramente la llave reguladora de la nutrilínea comprobando que gotea.
  • Limpiar con antiséptico la conexión catéter-nutrilinea.
  • Dejar aislada la conexión catéter-nutrilínea con caja protectora.
  • Retirar guantes y mascarilla.
  • Insertar la nutrilínea en la bomba y programar: Volumen y ritmo de infusión indicado.
  • Iniciar infusión.
  • Desechar material fungible.
  • Lavado de manos convencional según protocolo.
  • Registro del procedimiento
  • Registrar en la hoja de medicación y en el plan de cuidados: Fecha y hora del inicio de la NP y persona que lo realiza así como los cambios de bolsa en los días sucesivos, Ritmo de infusión y volumen total a administrar.
  • Registrar en la hoja de observaciones incidencias en la administración, si las hubiera.

B. Para cambiar la NP
  • Cambiar la nutribolsa a la hora establecida para todo el hospital, aunque quede preparado en la bolsa.
  • Previo al cambio de la N.P., 30- 60 minutos antes, sacar la nutribolsa de la nevera, dejarla a temperatura ambiente, alejada de toda fuente de calor (calefacción, luz solar, etc.) sobre una superficie limpia, manteniendo la bolsa protectora.
  • Realizar lavado de manos convencional, según protocolo, el personal que interviene en el proceso.
  • Identificar Nutribolsa (nombre del paciente, nº historia, fecha de preparación y de administración)
  • Comprobar que el volumen y la composición se corresponde con la petición médica.
  • Observar que: La mezcla no presenta niveles con distinta coloración, ni partículas flotantes y La bolsa está íntegra, tiene la nutrilinea incorporada, las conexiones están aisladas y la válvula cerrada.
  • Ante cualquier anomalía NO PERFUNDIR póngase en contacto con el Servicio de Farmacia.
  • Colocar la mascarilla según técnica (cubriendo correctamente boca y nariz), tanto quien realiza la técnica como el paciente y demás personal presente.
  • Realizar lavado de manos quirúrgico, según protocolo, quien realiza la técnica.
  • Vestir bata.
  • Extender paño estéril.
  • Retirar cuidadosamente la bolsa protectora de la nutribolsa a infundir, colgarla del soporte dejando el extremo de la nutrilínea, con la caja protectora, sobre paño estéril (Evitar que se desplace fuera del mismo).
  • Purgar la nutrilínea lentamente para evitar que se formen burbujas.
  • Colocar sobre un lado del paño estéril las gasas estériles.
  • Aplicar sobre ellas el antiséptico definido según protocolo del hospital.
  • Retirar del catéter la caja protectora y dejar la conexión catéter-nutrilínea, sobre paño estéril, alejada de las gasas.
  • Calzarse los guantes estériles según técnica.
  • Limpiar la conexión catéter-nutrilinea con 3 gasas impregnadas en antiséptico, pasando una de cada vez y dejando actuar el antiséptico el tiempo definido para el mismo.
  • La persona auxiliar pinzará el catéter sin tocar campo estéril
  • Si el paciente puede colaborar; le indicaremos que mantenga una inspiración profunda mientras desconectamos nutrilínea del catéter y conectamos la nueva nutrilinea.
  • La persona auxiliar despinzará el catéter y abrirá ligeramente la llave reguladora de la nutrilínea comprobando que gotea.
  • Limpiar con antiséptico la conexión catéter-nutrilinea.
  • Dejar aislada la conexión catéter-nutrilínea con caja protectora.
  • Retirar guantes y mascarilla.
  • Ver en la bomba de infusión el volumen perfundido y borrar posteriormente,.
  • Insertar la nutrilínea en la bomba y reprogramar: Volumen y ritmo de infusión indicado.
  • Iniciar infusión.
  • Desechar material fungible.
  • Lavado de manos convencional según protocolo.
  • Registro del procedimiento
  • Registrar en la hoja de medicación y en el plan de cuidados: Fecha y hora del inicio de la NP y persona que lo realiza así como los cambios de bolsa en los días sucesivos, Ritmo de infusión y volumen total a administrar.
  • Registrar en la hoja de observaciones incidencias en la administración, si las hubiera.
Precauciones: 
  • Asegurarse de la correcta ubicación del catéter antes de iniciar la administración de la NP.
  • Comprobar la etiqueta antes de proceder a administrar la NP, se debe comprobar que la formulación prescrita se administra al paciente correcto, por la vía correcta y dentro de su periodo de validez.
  • Cuando la osmolaridad de la NP sea superior a 700-800 mOsm/l, sólo debe administrarse por una vía IV central, en caso de que la osmolaridad sea menor, puede administrarse también por vía periférica.
  • La NP tiene una alta probabilidad de crecimiento bacteriano en caso de contaminación microbiológica, por lo que hay que extremar las precauciones de higiene en la administración.
  • No usar ninguna bolsa de parenteral que presente fugas, roturas o partículas o después de la fecha de caducidad.
  • Mantener la NP elaborada en el Servicio de Farmacia en la nevera para su conservación. Sacarla de la nevera entre 30-60 minutos antes de su administración para mejorar su tolerancia.
  • Las NP tricamerales comercializadas (Kabiven®, Smofkabiven®, Oliclinomel®) se podrán conservar a temperatura ambiente en su embalaje original. En el momento de la administración se mezclarán sus componentes, teniendo una estabilidad después de mezclarla de 24 h a Tª ambiente.
  • Administrar la NP a temperatura ambiente y en un máximo de 24 horas, descartar lo que no se haya administrado.
  • Mantenerlas alejadas de toda fuente de calor (calefacción, luz solar…).
  • No añadir aditivos ni medicamentos a las bolsas de NP, ya que no se deben manipular en condiciones no asépticas por el alto riesgo de contaminación microbiológica. Utilizar una luz de la vía exclusivamente para la NP. No poner medicación ni sueros en “Y” ni utilizar llaves de tres pasos, ya que existe un elevado riesgo de incompatibilidad con la NP.
  • En caso de no tener más opción que administrar un medicamento en “Y” por falta de vías, consultar con el Servicio de Farmacia si es compatible con la NP.
  • No realizar extracción de muestras sanguíneas de la luz de la NP.
  • Cuando la luz del catéter se utiliza de forma intermitente, comprobar que refluye y hacer lavado con suero fisiológico previo a la administración de la NP Educación
  • Explicar al paciente que ésta será su alimentación de forma temporal.
  • Informarle de que este tipo de nutrición requiere el uso de una bomba de infusión que tiene un dispositivo de alarma que avisa en caso necesario.
  • En caso de NP domiciliaria se debe avisar a la Unidad de Nutrición y al Servicio de Farmacia.
Aspectos a tener en cuenta:
  • La vía venosa es de uso exclusivo para NP
  • Nunca acelerar o enlentecer la velocidad de perfusión en más de un 10% ya que puede ocasionar las siguientes situaciones: “Demasiado rápida”: Hiperglucemia o diuresis hiperosmolar, “Demasiado lenta”: Hipoglucemia.
  • El inicio se realiza gradualmente para evitar sobrecargas. Una medida útil es comenzar con velocidad media, después pasar a 2/3 y a las 24 h infundir a ritmo completo
  • Órdenes de enfermería (ritmo de infusión, controles, analítica, etc.) deberán quedar claramente expuestas. Asegurar el cumplimiento del protocolo establecido
  • Si debemos interrumpir la infusión se colocará una infusión de glucosa al 10% al mismo ritmo de infusión
  • La bolsa debe cambiarse todos los días a la misma hora. Hay que registrar la cantidad infundida. Siempre permanecerá en nevera. En la planta no debe añadirse ninguna medicación a la misma
  • En caso de administración cíclica, si aparece hiperglucemia al inicio o hipoglucemia tras la retirada de la NP, aumentar la duración del periodo de aumento-disminución del ritmo de infusión o prolongar la duración de la administración.
  • La nutribolsa no debe permanecer más de 24 horas perfundiéndose pierde la estabilidad la mezcla y existe riesgo de crecimiento bacteriano
  • Si se contamina alguna parte del equipo, se desconecta o hay fugas, cambiar todo el sistema.
  • En caso de terminar la NP antes del horario previsto poner glucosa al 10% al mismo ritmo de infusión para evitar la hipoglucemia y avisar al médico.
  • En caso de que se suspenda la NP durante el fin de semana o días festivos, avisar al Servicio de Farmacia lo antes posible para que no se prepare la NP .
  • Si un paciente con NP es trasladado a otra planta, enviar la NP para que se le siga administrando.
  • Las NP tienen una estabilidad de 4 días en nevera más 1 día a temperatura ambiente (para la administración). Por tanto si una NP no se le administra un día a un paciente, se podrá administrar dentro del periodo de estabilidad en caso necesario, si no será devuelta al Servicio de Farmacia.
Controles a realizar en nutrición parenteral:
  • Controles clínicos habituales Tensión arterial, P.V.C., Tª, frecuencia cardiaca y respiratoria
  • Balance diario de líquidos Diuresis, Aspirado gástrico, Pérdidas extraordinarias
  • Estado de hidratación del paciente Edemas, Sed, Deshidratación, Sobrecarga de líquidos
  • Glucemia y glucosurias. Al inicio se controlará la glucemia diaria y la glucosuria cada 8 h
  • Peso corporal y parámetros antropométricos Una vez a la semana
  • Control bioquímico
a) Dos veces/semana: Electrolitos, Glucosa, Urea, Fósforo
b) Semanal: Hemograma, Calcio, Magnesio, función hepática, Creatinina, Proteínas plasmáticas, Estudio de coagulación, Osmolaridad plasmática
  • Controles bacteriológicos: Cultivo de la punta del catéter cada vez que se retire En caso de fiebre: Cultivos de sangre, orina, exudados, etc.
  • Control de la eficacia de la NP
  • Evolución clínica, cicatrización, etc.
  • Funcional: Fuerza muscular, inmunidad, capacidad respiratoria
  • Síntesis proteica: Proteínas vida media corta (Prealbúmina, RBP)
  • Degradación proteica: 3-metil-histidina en orina
  • BALANCE NITROGENADO
  • Cambiar las bolsas todos los días aproximadamente a la misma hora y desechar lo que no se administre.
  • Cambiar los sistemas de infusión cada 24 horas.
  • Observar la posible aparición de signos de infección y/o trombosis y comunicarlos.
  • Vigilar la aparición de signos y síntomas de hiperglucemia o hipoglucemia.
  • Realizar glucosurias y glucemias pautadas.
  • Pesar al paciente con la frecuencia indicada en cada caso.
  • Realizar balance con la frecuencia indicada en cada caso.


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