enfermeria.

jueves, 29 de junio de 2017

Restricción terapéutica: Física, Mecánica o Farmacológica

Introducción:
La contención física supone un confrontamiento ético entre los principios de autonomía (limitación de la libertad del paciente en contra de su voluntad) y de beneficencia (deseo bienintencionado sanitario de protección al paciente, a su entorno y autoprotección física y legal del personal cuando la propia seguridad está comprometida). Este conflicto ético, junto a los riesgos
que pueden suponer la restricción e inmovilización de los pacientes (fracturas, muertes por asfixia…) y sus posibles consecuencias legales, exigen que el procedimiento sea realizado siguiendo una normativa que contemple claramente desde lo adecuado de la prescripción y metodología, hasta el papel de todo el equipo implicado, así como la obligación de informar a la familia sobre el proceso.

La contención mecánica es un último recurso terapéutico que se utiliza en situaciones extremas
para controlar conductas que suponen alto riesgo para el propio paciente, como para otros pacientes y
profesionales sanitarios, después de que hayan fracasado el resto de medidas alternativas, como el
abordaje o contención verbal, las medidas ambientales y/o de conducta y la contención farmacológica.
(Nivel de evidencia III y IV)
Dicho recurso es utilizado no sólo en unidades de psiquiatría, sino también en pacientes que
presentan un cuadro de agitación, confusión, de delirium, en pacientes suicidas o en enfermos que
tengan el nivel de consciencia alterado, que se retiran y arrancan las sondas, los catéteres y que pueden
lesionarse. Por tanto, las contenciones físicas se realizan en unidades médicas, quirúrgicas, geriátricas,
psiquiátricas, servicios de urgencias o cuidados intensivos lo que justifica la necesidad de elaborar un
protocolo consensuado y aprobado por la Dirección del CHUA que regule y establezca la justificación,
normas, procedimiento y evaluación posterior a seguir en el caso de tener que aplicar contención
mecánica o inmovilización de pacientes atendidos en este hospital basándonos en las mejores
evidencias científicas disponibles: “Las instituciones establecen una política corporativa para el uso
mínimo de contenciones que incluye contenciones mecánicas y químicas”.

Podemos encontrar referencias al tema que nos ocupa con diferentes términos
como contención, restricción o sujeción, denominada asimismo según su
naturaleza como física o mecánica y farmacológica, pero en cualquier caso se
refieren estos términos a medidas terapéuticas utilizadas con el objetivo de
restringir la movilidad del paciente.

técnicas que coartan la libertad de movimientos, algunos derechos de los pacientes

pueden ser vulnerados.
Para evitar esto, existen diversos protocolos a nivel nacional, una amplia base

legal y preceptos éticos que respetar. En este artículo se revisarán los

protocolos, se identificarán los aspectos legales y se analizarán sus implicaciones

éticas.
Como reflexión principal, se hace imperativo que los profesionales conozcan las

bases legales y las implicaciones éticas de estas medidas terapéuticas, así como

las técnicas y los protocolos existentes, para lo cual se hace imprescindible la

formación e información de los profesionales.

“la intencionada limitación de la espontánea expresión o comportamiento de una

persona, o de la libertad de sus movimientos, o su actividad física, o el normal

acceso a cualquier parte de su cuerpo, con cualquier método físico aplicado sobre

ella, o adyacente a su cuerpo, del que no puede liberarse con facilidad”

PRINCIPIOS BÁSICOS INFORMANTES EN EL USO DE SUJECIONES
Promoción de la autonomía personal, exige el derecho a disponer de un plan de

Atención individual personal, y el de renunciar a las prestaciones y servicios
la dignidad de las personas y el respeto a sus valores morales y culturales, el
respeto a la autonomía de la voluntad, y la garantía de información, exige  el

derecho a recibir un trato humano, respetuoso y adecuado a sus condiciones

personales y de comprensión.

++
COMPROMISO
Derecho: Libertad, Integridad Física y Moral, No sufrir trato inhumano o degradante (CE)
Valor: Dignidad
Principio: Autonomía
Percepción: Autoestima
++

La Dignidad:
 “la dignidad es un valor espiritual y moral inherente(ontologico) a la persona,

que se manifiesta singularmente en la autodeterminación consciente y responsable de

la propia vida y que lleva consigo la pretensión al respecto por parte de los

demás.”
 la dignidad humana es inviolable, y que será respetada y protegida
 la dignidad humana a los derechos fundamentales a la vida, a la integridad física

y psíquica de la persona, y a la prohibición de tortura y de tratos inhumanos o

degradantes.

Al contrario que los derechos fundamentales,
que no son absolutos y pueden ser objeto de limitaciones, la dignidad es un
valor absoluto que no admite limitación alguna.

El correcto nudo de dignidad” es atarla con los hilos de los valores o derechos

“libertad” y “autonomía” de la persona, particularmente, a su capacidad de

autodeterminación  consciente y responsable de la propia vida..



Las razones que hasta ahora se han aducido para la utilización de sujeciones
físicas son principalmente:
a) por disciplina, esto es, para castigar una conducta;
b) por conveniencia, es decir, para controlar o mantener por razones de orden

interno a una persona residente con menor esfuerzo, y no para su beneficio;
c) como medida terapéutica preventiva (tratamiento de una enfermedad), esto es,

para prevenir lesiones a la misma persona y para evitar alteraciones del programa

terapéutico;
d) por razones de seguridad, esto es, para prevenir lesiones a la misma persona o a

terceros. Como veremos, en el Decreto quedan expresamente proscritas la utilización

de sujeciones por razón de disciplina y conveniencia

Los efectos negativos documentados:
son:
a) físicos: úlceras por presión, infecciones, incontinencias, disminución de

apetito, estreñimiento, atrofia y debilidad;
b) psicológicos: miedo, vergüenza, ira, agresividad, depresión, apatía, aislamiento
social.
c). Los efectos potenciales del inadecuado uso de farmacos psicotrópicos
tranquilizantes son: delirium, deterioro de la función cognitiva, deterioro
de la comunicación, depresión, deshidratación, marcha inestable con riesgo de
caídas, etc.

se usa como sustantivo dignidad humana- o como adjetivo -estancia digna, atención
digna, cuidados dignos, muerte digna, etc.-

Así pues, la aplicación de sujeciones puede conllevar graves riesgos
para la salud física y mental de la persona, además de una posible vulneración
de derechos fundamentales tales como el derecho a la libertad física, a la

integridad física y moral y a no sufrir tratos inhumanos o degradantes, a la

libertad y a los principios de la dignidad
humana y libre desarrollo de la personalidad


 concepto cinturones de cama, pélvicos, arneses de pecho,
muñequeras, sábanas “fantasma”, manoplas etc

Definición:
La contención mecánica o física es una medida terapéutica excepcional dirigida a la inmovilización parcial o generalizada de la mayor parte del cuerpo en un paciente que lo precise, para tratar de garantizar la seguridad de él mismo o de los demás. (3) Su indicación sólo está justificada ante el fracaso de otras alternativas, ya que vulnera el principio de autonomía de la persona al limitar la libertad del paciente, suponiendo una restricción de los derechos fundamentales de amparo constitucional de las personas afectadas por las intervenciones corporales

Indicaciones:
• Prevención de daño inminente a sí mismo o a otros cuando otros medios (contención verbal o
farmacológica) han resultado ineficaces.
• Prevención de daño al entorno (familia, pacientes, personal asistencial, instalaciones…).
• Para asegurar el seguimiento del tratamiento prescrito cuando se asocia a conducta agresiva o
riesgo inminente de la misma.
• Contingencia en la terapia conductual de conductas peligrosas.
• Otras:
- Reducir al mínimo la medicación durante la observación de pacientes agitados por delirium o
psicosis.
- Episodio de agitación psicótica en embarazadas.
- Prevenir daños durante la administración urgente de medicación.
- Prevenir la agresión y automutilación que no responde a otras intervenciones, en el caso de
deficientes mentales graves.
Contraindicaciones:
• Orden expresa del médico de no aplicar contención.
• Siempre que exista la posibilidad de aplicar otros abordajes terapéuticos.
• Como castigo al paciente por una transgresión.
• Como respuesta a una conducta molesta.
• Como respuesta al rechazo del tratamiento en pacientes conscientes y orientados.
• Como sustitución de un tratamiento ya en curso.
• Por simple conveniencia del equipo.
• En casos de encefalopatía y cuadros confusionales que puedan empeorar por disminuir la
estimulación sensorial.
• Desconocimiento del estado general de salud del paciente.
• Vivencia del paciente como refuerzo de su conducta violenta.
• Cuando no exista personal suficiente para realizar la contención o sea una situación de peligrosa
(paciente armado)

OBJETIVOS
Establecer y unificar criterios y pautas de actuación en relación a la necesidad de

inmovilización
de pacientes y aplicación de contención mecánica en el CHUA.
• Garantizar la seguridad de los pacientes, la de los familiares y la del personal

asistencial y
mejorar la calidad asistencial.
• Dotar a los profesionales sanitarios y no sanitarios del CHUA de los

conocimientos y pautas a
seguir en el caso que se establezca la necesidad de utilizar contención mecánica

y/o inmovilizar
a pacientes.
• Potenciar la utilización de medidas alternativas a la contención mecánica para

reducir así su uso.
• Dar a conocer las implicaciones éticas y jurídico-legales que tiene el aplicar

contención
mecánica e inmovilización de pacientes en la práctica asistencial para prevenir los

riesgos
derivados de estas intervenciones.

PREVENCIÓN DEL USO DE CONTENCIONES FÍSICAS.
Es responsabilidad de enfermería y de todo el equipo asistencial detectar e intuir
conductas potencialmente agresivas o que pongan en peligro la seguridad del

paciente,
para evitar el uso de restricciones físicas siempre que sea posible.
La valoración del paciente de forma individualizada, tratando de anticipares a
este tipo de situaciones, es importante para preservar eficazmente su derecho a un
cuidado humanizado.
ACPECTOS A VALORAR Y ACTUACIONES DE ENFERMERÍA.
1.- Agitación/auto-hetero agresividad.
Valoración:
 Lenguaje corporal: puños apretados, expresión facial tensa, postura rígida,
mirada fija y desafiante, actitud de excesiva vigilancia...
 Expresiones verbales: lenguaje insultante y amenazante, elevación del tono de
voz, respuesta de sobresalto...
 Aumento de la actividad motora: caminar de un lado a otro, excitación,
irritabilidad, agitación psicomotriz...
 Cambios repentinos del estado de ánimo.

 Antecedentes de episodios de agitación/auto-hatero agresividad.
Intervenciones:
 Establecer una relación terapéutica y de confianza. Reconocer los sentimientos
del paciente permitiendo y fomentando su libre expresión. Evitar actitudes
protectoras o paternalistas, no permitir juicios de valor. Transmitir el mensaje de
que lo inaceptable no es el individuo sino su conducta. Averiguar mediante la
comunicación verbal cuáles son los motivos que provocan su ansiedad e intentar
canalizarla con medios alternativos (técnicas de relajación).
 Reducir los estímulos ambientales. Si el paciente se siente amenazado podrá
percibir todo estímulo como una amenaza (luz suave, ambiente silencioso...).
 Establecer límites claros y precisos ante las agresiones verbales o físicas.

Evitar
una actitud defensiva, mantener y transmitir en todo momento actitud de calma y
control, utilizando un tono de voz suave y tranquila. Procurar no invadir el
espacio personal (un metro aproximadamente).
 Ser consciente de los propios sentimientos y reacciones. No tomar de forma
personal una amenaza.
2.- Confusión/desorientación.
Valoración:
 Disminución del nivel de conciencia.
 Pensamiento desorganizado. Frases incoherentes e inacabadas, verborrea.
 Trastornos en la memoria.
 Alteración del ciclo sueño-vigilia. Permanece somnoliento durante el día y no
concilia el sueño por la noche.
 Desorientación en tiempo/espacio/persona.
 Trastornos de la percepción de la realidad. Alucinaciones visuales, auditivas...
 Conducta desorganizada. Se visten y desvisten fuera de contexto, se rompen el
pañal...

Intervenciones:
 Reorientación en tiempo, espacio y persona. Dirigirnos al paciente por su
nombre, proporcionar objetos de referencia (retratos objetos personales...).
disponer de sistemas de orientación temporal (calendario, reloj).
 Establecer un ambiente terapéutico. Ayudarle a identificar los ruidos procedentes
del entorno. Proporcionar una iluminación tenue para crear una atmósfera de
tranquilidad y evitar la confusión nocturna. Mantener una estructura del entorno
estable sin que se produzcan excesivos cambios.
 Establecer y respetar una rutina diaria de cuidados (tanto en los horarios como
en el personal asistencial si es posible). Es recomendable la identificación del
personal.
 Hablar con lenguaje sencillo y frases concretas. Darle tiempo para que procese
la información y repetir si es preciso.
 Responder a las alucinaciones, exponiéndole la realidad y ayudándole a corregir
falsas interpretaciones.
3.- Riesgo de caídas.
Valoración:
 Inestabilidad en la deambulación. Desequilibrio.
 Déficit sensorial. Visuales y auditivos.
 Hipotensión ortostática.
 Disminución de la masa y fuerza muscular.
 Deterioro cognitivo.
 Tratamiento con fármacos que pueden contribuir al riesgo de caidas.
Medicamentos que producen sedación, confusión vértigos, hipotensión o
disminución del estado de alerta.
 Antecedentes frecuentes de caídas.
Intervenciones:

 Controlar al paciente que ha empezado a tomar un nuevo medicamento:
barbitúricos, tranquilizantes, ciertos antitusígenos, antihistamínicos,
vasodilatadores...
 Disminución de los riesgos ambientales. Mantener una suave iluminación
nocturna, sobre todo si el entorno es desconocido. Eliminar el mayor número de
barreras arquitectónicas que favorezcan el riesgo de caídas
 Supervisión de la deambulación en la medida de lo posible.
 Proporcionar estabilidad en la marcha. Realizar ejercicios de rehabilitación para
aumentar el tono muscular. Considerar el uso de bastones, muletas, andadores...
 En pacientes confusos o desorientados valorar la necesidad de colocar
barandillas en la cama, siempre y cuando el paciente no tenga autonomía en la
deambulación y no pueda realizar transferencias.
 Ayudar al paciente a recuperar la confianza tras haber sufrido una caida.



procedimiento:
Todo el personal tanto sanitario (médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería)

como no
sanitario (celadores, personal de seguridad) disponible en cada Unidad está

obligado a prestar su
colaboración si ésta es requerida por el responsable de la contención. Los

supervisores de
enfermería de cada Unidad son los responsables de velar por el cumplimiento de este

protocolo.
Médico:
• La indicación debe figurar por escrito en las órdenes médicas.
• Informa al paciente y a sus familiares de los motivos y objetivos de la medida.
• Decide su finalización tras la valoración conjunta con el resto del equipo.
Enfermería:
• Dirige la contención y coordina su ejecución.
• La indica en caso de urgencia y ausencia del médico.
• Es responsable de la contención mecánica.
• Es responsable de los cuidados y controles posteriores.
Auxiliar de enfermería (3 o 4 personas):
• Coopera en la ejecución y supresión de la contención mecánica.
• Participa en los cuidados, el control y observación del paciente.
• Se ocupa de la custodia y mantenimiento de los equipos materiales de la

contención.
Celador:
• Colabora en la instauración de la contención y transporte del paciente.
Personal de seguridad:
• Pueden ser requeridos para colaborar en el procedimiento, con su presencia y/o

intervención en
la reducción del paciente si, excepcionalmente, no es suficiente con el personal de

la propia
Unidad.

Utilizaremos siempre sujeciones de tipo estandarizado y homologado que impida

ejercer una excesiva
presión en las extremidades, que sean confortables, no lesivos, de ajuste rápido y

con fácil acceso a los
puntos de fijación.
Unidad de Salud Mental:
• Juego de correas de sujeción mecánica completo (con independencia de que la

sujeción sea total o
parcial) compuesto por:
- Cinturón ancho abdominal.
- 2 sujeciones para los miembros superiores.
- 2 sujeciones para los miembros inferiores.
- Alargaderas para poder fijar mejor las contenciones a la cama.
- Botones o anclajes suficientes para todas las sujeciones anteriores. Botones de

sujeción y
sus correspondientes cierres de imán o de muelle.




Procedimineto
ABORDAJE ALTERNATIVO Y/O COMPLEMENTARIO A LA CONTENCIÓN
MECÁNICA. (4-11)
A. Contención verbal.
Siempre que sea posible se debe comenzar con un abordaje o contención verbal cuya

finalidad sea la de
enfriar la situación que ha provocado la agitación y/o desorientación del paciente,

disminuyendo la
ansiedad, la hostilidad y la agresividad, y prevenir posibles ataques violentos.

Para ello se ha de
transmitir al paciente tanto de forma verbal como no verbal que la intención del

personal sanitario es la
de protegerlo frente a su enfermedad.
• Indicaciones: en aquellos casos en los que la pérdida de control sea moderada.
• Procedimiento y técnicas:
- Recabar información sobre los antecedentes, situación clínica actual y

tratamiento que
recibe el paciente antes de entrar en contacto con él.
- Vigilar signos de alerta: tono de voz, tensión muscular, hiperactividad motora,

agitación
creciente, alucinaciones auditivas, amenazas paranoides,…
- Mantener una actitud terapéutica en todo momento.
- Mostrarse firme y con seguridad.
- Mantener una distancia de seguridad y asegurar una vía de salida
- Evitar contacto visual fijo durante mucho tiempo ya que el paciente la puede

percibir
como amenaza.
- Ser respetuoso en todo momento. Tono de voz calmado y neutral.
- Dejar que hable el paciente para que se sienta escuchado.
- Evitar discutir, responder hostilmente o mostrarnos desafiantes o agresivos hacia

sus
argumentos para evitar aumentar el riesgo de violencia.
- Mostrar empatía pero no conformidad aclarando cuáles son los límites y normas de

la
institución y del personal.
- Evitar juicios de valor.
- No buscar confrontación, sino alianzas sencillas que le tranquilicen.
- Valorar la causa de la pérdida de control y de su ira. Si el paciente está

confuso o
desorientado, orientar en tiempo-espacio.
Comprobar la efectividad de la contención verbal a través de las respuestas del

paciente, si no se puede
controlar la situación proceder a otro tipo de intervención y pedir ayuda.

B. Medidas ambientales y/o conductuales.
Buscar favorecer un ambiente y entorno adecuados, reduciendo o limitando aquellos

estímulos que
puedan ser provocadores de conductas agresivas o violentas:
• Facilitar un cambio del entorno social introduciendo una figura que represente

autoridad o
confianza para el paciente y limitando la permanencia de aquellas personas o

estímulos que
puedan producir respuestas negativas.
• Posibilitar, en la medida de lo posible, actividades que puedan hacer que

disminuya la respuesta
agresiva (llamar por teléfono, caminar,…)
• Enseñar técnicas de relajación (muscular, respiratorias,..) para tratar de

desactivar la respuesta
agresiva o violenta.
• Tratar de orientar al paciente. En pacientes con confusión y agitación, disponer

de objetos
personales (fotografías) pueden minimizar la confusión así como dejar la luz

encendida por la
noche.
• Cambios en el entorno como: mejorar la iluminación, luces fáciles de encender,

prevención de
caídas por suelos resbaladizos, muebles que obstaculicen el paso, timbre al alcance

de la mano
de los pacientes,…
• Seguridad en la cama: colocar rodillos acolchados, manta enrollada debajo de las

sábanas,
almohadas o cojines delimitando los bordes de la cama, evitando el deslizamiento

del cuerpo y
facilitando los cambios posturales, regular la altura de las camas según las

necesidades, frenar
las camas, proporcionar trapecios para facilitar la movilidad en la cama,

recordatorios visuales
para animar al paciente a que utilice el timbre de llamada cuando necesite ayuda…
• Asientos e higiene postural en sillas: asientos profundos, reclinables, de

respaldo alto, ruedas
frenadas,…
• Enseñar técnicas seguras de movilización y deambulación.
• Proporcionar ayudar en el aseo en pacientes que lo necesiten (incontinentes).
• Empleo de manoplas o calcetines en las manos como alternativa a las sujeciones de

muñeca.
• Cubrir zonas de inserción de sondas gástricas, catéteres,… para evitar su

manipulación por parte
de los pacientes.
• Ubicar a los pacientes con riesgo en habitaciones próximas al control de

enfermería.
• Alternativas psicosociales: aumentar la interacción social durante el día.
• Alternativas fisiológicas: reducir el dolor, insomnio, alteración mental

(reorientar al paciente en
tiempo y espacio), infecciones… revisar y comprobar la medicación del paciente.
C. Contención farmacológica.
Cuando la alternativa del abordaje verbal no ha sido suficiente se debe recurrir al

abordaje
farmacológico. Generalmente una contención mecánica va a conllevar la necesidad de

administrar
tratamiento farmacológico y siempre será bajo prescripción médica, debiendo quedar

registrada.
Deben conocerse las precauciones a tener en cuenta a la hora de administrar

fármacos sedantes y
valorarse cuidadosamente sus riesgos y beneficios (Anexo II), teniendo en cuenta

los problemas clínicos
del enfermo, para poder detectar cualquier efecto adverso que pudiera aparecer. El

objetivo no es la
sedación profunda a cualquier precio sino conseguir un grado de sedación suficiente

que permita el
manejo adecuado de la situación. (10).
El médico responsable del paciente en cada Unidad establecerán la pauta a seguir en

estos casos,
tras valorar las posibles causas de agitación: orgánicas, psiquiátricas y/o causas

derivadas del abuso o
deprivación de sustancias tóxicas. A modo de generalidad indicar que:
• El fármaco ideal es el que consigue una rápida sedación, disponible por cualquier

vía de
administración, que requiera el menor número de dosis administradas, y con mínimos

efectos
secundarios.

• La vía de administración más recomendable es la oral. En la práctica, tanto la

vía oral como la
intravenosa son difíciles de aplicar por las características de estos pacientes.
• La vía intravenosa presenta más riesgos cardiorrespiratorios.
• La vía intramuscular aunque es menos rápida y fiable que las anteriores, es la

más segura.
7.2 CONTENCIÓN MECÁNICA.
El objetivo de las medidas de contención mecánica es la limitación de movimientos

de parte o de todo
el cuerpo del paciente, a fin de prevenir lesiones en el propio paciente o a otras

personas, en los casos en
los que hayan fallado otras alternativas como la contención verbal o la contención

química, o bien como
coadyuvante de ambas.
A. Consideraciones previas:
• Valorar la situación en la que un paciente pueda perder el control y adoptar

conductas
físicamente peligrosas, para sí mismo o para los demás. Nuestro objetivo será

evitar el daño
inminente y lograr la seguridad de todos los pacientes, se avisará al médico

responsable para
que confirme o no el poner en marcha el protocolo y se llamará al número de

profesionales
necesario, debiendo actuar de forma rápida y coordinada.
• Se designará al personal encargado de dirigir la contención. Normalmente esta

función estará a
cargo de la enfermera y/o médico responsable del paciente.
• Se informará al paciente de las medidas terapéuticas que vamos a tomar, dándole

tiempo a que
acepte y colabore, en caso contrario se procederá a reducirle.
• Siempre que sea posible, informar a la familia y solicitar verbalmente o por

escrito la aceptación
de la medida y dejarlo registrado.
• El personal que no interviene permanecerá atendiendo y tranquilizando al resto de

los pacientes
(acompañándoles en el salón hasta que acabe la medida en la Unidad de Psiquiatría).
• Evitar intervenir hasta que se disponga del suficiente personal, mínimo 4

personas, entre las que
se encontrará una enfermera y 3 o 4 auxiliares. Una persona para cada miembro y es
recomendable otra para la cabeza, de ahí que el personal óptimo sea de 5 personas.

Es necesario
tener en cuenta que la sola presencia del grupo puede ser disuasoria para el

paciente.
B. Precauciones:
• Las personas que vayan a entrar en contacto físico con el paciente adoptarán las

medidas de
precaución universales.
• Preparar la cama, asegurándose de que este frenada (en el caso de que ésta no

esté fijada al
suelo) y se colocará la sujeción de cintura previamente en la misma.
• Eliminar del alcance del paciente cualquier objeto potencialmente peligroso.
• Retirar objetos de la ropa del paciente que pudieran dañarle.
• El personal que vaya a intervenir en la sujeción no llevará objetos que puedan

producir daño o
romperse (gafas, reloj, anillos, cadenas, bolígrafos, etc…).
• Inclinación de la cama a 45º salvo contraindicación médica.
C. Ejecución:
• El profesional designado encargado de la contención mantendrá la comunicación

verbal con el
paciente, debiendo dar tiempo al paciente para aceptar las demandas verbales, para

que
colabore y se tumbe en la cama.
• Si no accediese a ello y el paciente se muestra poco colaborador, agresivo o

negativo, sin lugar a
la discusión verbal se procederá a reducirle, trasladarle y tumbarle en la cama.
1. Reducción: Debe llevarse a cabo encargándose una persona de cada extremidad
preestablecida y otra de la cabeza. Se realizará preferentemente cuando el paciente

esté
distraído. Deberá girarse de espaldas sobre el suelo y se sujetará a nivel de los

hombros, antebrazos y por encima de las rodillas y tobillos. Un quinto miembro

controlará la
cabeza de manera que no pueda golpearse o pueda golpear a algún miembro del equipo.
− Evitar, en lo posible, hablar con el paciente mientras se realice la sujeción, y

si es
necesario, que sea una única persona la que se dirija al paciente, y todo ello con

el fin de
evitar que puedan surgir comentarios críticos o provocativos hacia paciente.
 2. Traslado: para trasladar al paciente que no colabore y esté agitado y/o

violento se
realizará sujetándolo por las piernas, a la altura de las rodillas, y por los

brazos,
alrededor de los codos con apoyo bajo los hombros. No deben forzarse las

articulaciones
más allá de los límites fisiológicos.
 3. Tumbarle en una cama: Se colocará al paciente en decúbito supino en la cama

(excepto
en pacientes intoxicados o con disminución de conciencia que se dejarán en posición

de
seguridad) y se procede a la sujeción completa o parcial indicada. La sujeción se
realizará por este orden: Cintura, miembros inferiores y miembros superiores.
− Sujeción completa: inmovilización del tronco y las 4 extremidades.
− Sujeción parcial: inmovilización del tronco y 2 extremidades. Se colocará primero
cinturón ancho abdominal y después las dos extremidades, de forma diagonal: brazo
izquierdo y pierna derecha o brazo derecho y pierna izquierda.
o Las piernas deberán sujetarse extendidas y ligeramente abiertas para sujetarlas
por los tobillos.
o Los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y separados ligeramente de éste,
para sujetarlos por las muñecas.
− Sujeción en sillón. Se adoptarán las medidas preventivas necesarias y se

informará tanto
al paciente, familiar y/o cuidador de las precauciones a tener en cuenta. Se deberá
valorar la necesidad de utilizar cinturón abdominal homologado para la sujeción del
tronco. Si el paciente presenta alto riesgo de caídas no se levantará al sillón si

no va a
poder estar acompañado y vigilado por un familiar y/o cuidador o por personal de la
Unidad.
− Modo de aplicación de los dispositivos de sujeción:
• Muñequera con imán o velcro:
- Colocar la muñequera al paciente sobre la cara de algodón dejando las cintas
caer por ambos lados.

- Ajustar y fijar la muñequera con el cierre de velcro o imán.
- Tensar y anudar las cintas a ambos lados del marco de la cama. Nunca a las
barandillas.
- La sujeción debe permitir la perfusión endovenosa y cierta movilidad de las
extremidades.
• Sujeción abdominal:
- Cama: paciente semiincorporado.
- Silla: paciente con la espalda apoyada en el respaldo.
- Colocar cinturón alrededor de la cintura del paciente.
- Cruzar las cintas por detrás.
- Anudar las cintas a ambos lados del bastidor de la cama. Nunca a las barandillas.
- El paciente podrá girar a cada lado 90º sin peligro de caída.
- Si se desea mayor sujeción volver a pasar de nuevo las cintas a través de las
anillas laterales y átelas al bastidor.(10)
− No se debe inmovilizar un único miembro por el riesgo de lesiones (dislocación de
hombros, erosiones,…)
− Se comprobará y revisará cada uno de los puntos de sujeción para evitar daños en

la piel
o problemas por compresión excesiva.
− Mantener la cabeza del paciente ligeramente levantada para prevenir posible

aspiración
pulmonar y disminuir sus sentimientos de indefensión.
− Si se sujeta el tronco con un cinturón a la cama se deberá tener especial

precaución de su
correcta colocación para evitar excesiva compresión o deslizamientos que puedan
ocasionar lesiones (dificultarle la respiración, estrangulación…).
− Comprobar que el personal sanitario pueda manipular fácilmente los accesos

venosos,
drenajes o sondas.
El paciente, una vez contenido, queda en situación de indefensión, por lo que hay

explicarle que todas
sus necesidades serán atendidas y se realizarán visitas periódicas por parte del

personal.
Finalizada la contención, se posibilitará, posteriormente y en habitación aparte,

que el personal que ha
participado en la misma pueda exponer y evaluar las acciones llevadas a cabo, con

el fin de mejorar la
intervención en lo sucesivo, y sobre todo verbalizar los sentimientos que

inevitablemente emergen en
situaciones tan críticas.
D. Cuidados durante la contención:
Es preciso estandarizar las observaciones que deben hacerse durante la contención

mecánica, para evitar
las complicaciones en el procedimiento y para atender las necesidades que genera la

situación clínica
del enfermo. La contención del paciente implica incrementar la atención y

vigilancia del paciente
por parte de los profesionales responsables.
• Médico responsable y/o de guardia:
− Valorará al enfermo dentro de la primera hora tras la sujeción. Reevaluación

c/12h.
− Revisará la pertinencia o no de la medida adoptada, así como el tratamiento a

seguir.
− Dejará registrada en la historia clínica del paciente tanto la indicación de la

contención
como las pautas a seguir. (Incluido el uso de barandillas).
• Enfermera responsable:
− Valoración continua (Nivel de evidencia III y IV) a través de los monitores de

televisión
(Unidad de Salud Mental) y cada 2 horas a fin de examinar al paciente y resolver
cualquier contingencia que pudiera surgir. Durante todo el tiempo que dure la
inmovilización será necesario controlar y vigilar:
- Estado general del paciente.

- Actitud ante la sujeción.
- El nivel de conciencia, pues se pretende la sedación del paciente vigilando las
complicaciones de la neuroleptización.
- Constantes vitales por turno.
- Las zonas de sujeción: valorar la compresión vascular (arterial y venosa),

nerviosa y
articular (pulsos periféricos, temperatura, coloración, entumecimiento y movilidad

de
los miembros), las lesiones por fricción, etc… La sujeción debe ser revisada y cada
miembro debe ser liberado de la restricción al menos una vez cada 2 horas.
- El nivel de agitación, agresividad y ansiedad.
- Las complicaciones de la contención mecánica: tromboembolismo pulmonar,
trombosis venosa profunda, broncoaspiraciones, asfixia, lesiones, muerte súbita…
- Las necesidades básicas: alimentación, hidratación, eliminación, higiene, etc.
• Una vez inmovilizado, si el paciente sigue forcejeando, hay que consultar la

administración de
sedantes parenterales o seguir la prescripción médica, previamente pautada.
• La comida y sus utensilios, así como el material de aseo, deben ser entregados

con precaución y
el personal auxiliar de enfermería estará siempre presente vigilando y custodiando

los cubiertos.
• Debido al riesgo de atragantamiento (ya sea por los fármacos administrados y/o

por la
limitación de la movilidad), hay que vigilar la alimentación durante la contención.

Valorar si
precisa dieta de fácil deglución y vigilar la ingesta y aporte de líquidos.
• La sujeción debe permitir administrar perfusión intravenosa.
• Procurar crear un ambiente confortable en la habitación. A ser posible un

paciente con sujeción
deberá estar en una habitación lo más cercana posible al control de enfermería.
• Registrar el procedimiento, constantes vitales y cuidados proporcionados (Anexo

I).
• En caso de urgencia, el personal de Enfermería podrá valorará la necesidad de

adoptar la medida
de sujeción de un paciente (siguiendo los criterios de indicación protocolizados),

debiéndolo
registrar y comunicar al médico responsable, así como en los casos en los que

valore la
conveniencia de su supresión.
E. Supresión de la contención mecánica:
• La finalización del episodio restrictivo tendrá lugar tras la valoración conjunta

del médico y la
enfermera responsable del paciente, cuando la necesidad de tal medida haya cedido

(Nivel de
evidencia III y IV)
• Se hará siempre de forma progresiva a medida que aumente el autocontrol. Lo

habitual es
proceder a una supresión gradual, pasando primero de una contención total a una

parcial y
después a la supresión total, explicando en todo momento el procedimiento al

paciente y a la
familia.
• Se hará en presencia del personal suficiente (mínimo dos personas), valorando el
comportamiento del paciente.
• Se debe intentar que la sujeción física dure el menor tiempo posible. El tiempo

máximo que se
establece para toda sujeción y/o aislamiento de un paciente es el de 12 horas,

prolongable a un
periodo que nunca debe superar las 72 horas.
• Deberá siempre figurar por escrito en la hoja de órdenes médicas y en los

cuidados de
enfermería.
• Si otros pacientes han presenciado el episodio de sujeción, es necesario hablar

con ellos después
de la crisis, permitiéndoles que expresen sus sentimientos al respecto y que

entiendan la
pertinencia de las medidas adoptadas.

F. Información al paciente y a la familia:
En todos los casos es necesario proporcionar información tanto al paciente como a

sus familiares o
representantes legales sobre la intervención que se vaya a prescribir y de su

motivo, así como de los
criterios que se utilizarán para retirar la contención.
8. PROBLEMAS POTENCIALES
Las contenciones mecánicas suponen un peligro potencial ya que pueden aumentar el

riesgo de
defunción, caídas, lesiones graves y hospitalización prolongada. (2) Las lesiones

relacionadas con
las sujeciones mecánicas se pueden dividir en directas e indirectas y requieren

vigilancia y control:
• Lesiones en plexos nerviosos.
• Riesgos de tromboembolismos. ( Prevenir con pautas de heparinas )
• Lesiones al forzar la inmovilización: Fracturas, luxaciones, en pacientes con

deformidades,
etc.
• Broncoaspiraciones; cuando la inmovilización es en posición supina.
• Lesiones isquémicas. Contracturas isquémicas de los músculos de ambas manos

después de
tiempos prolongados de sujeción.
• Asfixia. Puede producirse al enredarse el paciente en el sistema de sujeción,

generalmente
cuando trata de levantarse y cuando la inmovilización es en decúbito prono.
• Muerte súbita: Algunos informes describen la muerte súbita tras un prolongado

periodo de
agitación y forcejeo con las sujeciones.
• Otras consecuencias derivadas de la propia inmovilidad: debilidad, pérdida de

fuerza,
deterioro funcional de las actividades de la vida diaria, incontinencia…
• Reducción del apetito, deshidratación, hipotensión con riesgo de síncopes y

caídas.
• Aumento de la agitación.
• Alteraciones sensoriales, por el aislamiento del entorno y una relación alterada

con el
personal que da cuidados…
• Aumento del estrés físico y psicológico.
• Mayor riesgo de infecciones nosocomiales. (12,13)
ESTRATEGIAS PARA DISMINUIR EL USO Y RIESGO DE LAS INMOVILIZACIONES
El abordaje para la disminución del uso de las sujeciones requiere que todo el

personal se encuentre
involucrado.
1. Uso mínimo de las contenciones:
• Para fomentar que la utilización de las sujeciones sea limitada y justificada es

necesario
disponer de un protocolo donde se establezcan las normativas y procedimientos,

además de
poseer profesionales bien formados y el apoyo de los líderes de la organización.

Por lo que
es necesario dar a conocer este protocolo y evaluar su cumplimiento.
• Desarrollar estrategias de gestión alternativas para aquellos grupos de pacientes

en los que
la sujeción mecánica se emplea comúnmente:(12)
- Deterioro cognitivo:
§ Orientación continua en tiempo, espacio y persona.
§ Alentar su participación en autocuidados.
§ Animar a escuchar radio, televisión, conversar con familiares, amigos y/u
otros pacientes.
§ Ubicar a los pacientes con confusión cerca del control de enfermería.
- Riesgo de caídas y problemas de movilidad:
§ Valoración del riesgo de caídas. Identificación de factores de riesgo. Seguir
recomendaciones establecidas en protocolo de prevención de caídas del
CHUA www.chospab.es
- Personas con deambulación errática:
§ Comprobar que llevan pulsera identificativa. No dejarles solos.
Proporcionarles actividades recreativas.
- Usuarios que manipulan los equipos médicos:
§ Terapia intramuscular en lugar de intravenosa.
§ Manoplas o calcetines en las manos en lugar de sujeciones de muñeca.
§ Proteger vías, sondas,… para evitar su manipulación.
- Personar agitadas o violentas:
§ Ver apartado de medidas alternativas a la contención.
2. Disminuir el riesgo de lesión:
• Identificar factores de riesgo del paciente.
• Verificar la existencia de la indicación médica de la contención que especifique

duración y
tipo de la contención.
• Utilizar un sistema de registro específico para la prescripción y seguimiento del

paciente.
• Reevaluar la situación del paciente y el tiempo máximo que debe permanecer con la
sujeción.
• Evitar aislar al paciente inmovilizado, salvo que sea necesario por su propia

seguridad
(Unidad de Salud Mental) y debe permanecer vigilado y/o acompañado por familiares,
cuidadores y/o personal sanitario.
• Asegurar que las técnicas de inmovilización pueden ser retiradas fácilmente por

los
profesionales.
• Si se utilizan las barandillas laterales en las camas, comprobar que los espacios

sean
mínimos, para evitar que los pacientes queden atrapados.
• Si se encuentra en posición supina, comprobar que puede mover la cabeza

libremente y
puede levantarla de la cama, para minimizar el riesgo de aspiración.
• Si está en decúbito prono, asegurarse que las vías aéreas no se encuentran

obstruidas en
ningún momento y que la expansión pulmonar no se ve limitada (especial atención en

niños,
pacientes ancianos y pacientes obesos).
• Utilizar material de contención homologado y seguir las instrucciones del

fabricante.
• No cubrir la cara del paciente como parte del proceso terapéutico.
• Realizar evaluación de los sitios de contacto con la piel, para que se encuentren

bien
protegidas y evitar lesiones.
• Asegurar que los pacientes que son fumadores no tengan a su alcance mecheros o

cerillas,
ya que representan un alto riesgo de incendio.
• Revisar y actualizar periódicamente los protocolos basándose en los resultados

clínicos.
• Monitorizar el número de casos que han precisado contención en el centro e

introducir
propuestas de mejora. (3)
9. PUNTOS A REFORZAR
• Evitar el uso de las inmovilizaciones, valorando el riesgo existente e

interviniendo
precozmente con medidas menos restrictivas. La sujeción mecánica debería utilizarse
solamente como último recurso, y sólo cuando los beneficios potenciales sean

mayores que
el daño potencial.
• Estimular la formación y entrenamiento del personal sanitario en alternativas que

eviten el
uso de las sujeciones y en las pautas a seguir en el caso de tener que utilizar la

contención
y/o inmovilización de pacientes. La formación sobre sujeción mecánica puede reducir

con
seguridad su uso (Nivel de evidencia II)
• Sólo utilizar las restricciones de movimiento como medida terapéutica y durante

cortos
períodos de tiempo.
• Si debe usarse sujeción mecánica, se recomienda que solamente se emplee el nivel

mínimo
que garantice la seguridad del paciente, o que facilite el tratamiento (Nivel de

evidencia III
y IV).
• Evaluar continuamente a los pacientes inmovilizados (Nivel de evidencia III y

IV),
valorando la posibilidad de retirar la contención cuanto ésta ya no sea necesaria.
• La intervención debe quedar siempre registrada. (12)
• Mantener el material de contención localizado y en perfectas condiciones para su

uso.
(Comprobar el material cuando se recibe de lavandería, revisando botones, anclajes,
velcros…)
Lo que nunca se debe hacer es:
• Avergonzar al paciente por su actitud.
• Utilizar estrategias como: Decirle que se calme, ofrecerle medicación “para estar

más
tranquilo”, negarse a escucharle, elevar el volumen de la voz, mantener una

discusión en
público o empeñarse en seguir hablando aunque se esté en vía muerta.
• Nunca sujetar a un paciente agitado en una silla de ruedas o en un sillón por el

elevado
riesgo de caída.
• Nunca se utilizará la restricción física como sustituto de vigilancia.




http://castellon.san.gva.es/documents/4434516/5663339/2011-2_RESTRICCIONES_FISICAS_FARMACOLOGICAS.pdf


http://www.hca.es/huca/web/contenidos/websdepartam/com_etic/documento5.pdf









Entradas populares

Etiquetas

Todos los derechos reservados por ATENSALUD - Enfermeria Geriatrica y Socio-sanitaria © 2010-2017
Powered By Blogger , diseñado por ATENSALUD